CDR I Lima y Callao reafirma su compromiso con el bienestar psicológico de las personas adultas mayores

En el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, el Comité de Psicogerontología destacó la importancia de promover una vejez activa, saludable, digna y libre de discriminación.

Lima. Cada 26 de agosto, el Perú conmemora el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, una fecha establecida mediante la Ley N.° 30088 en 2013 con el propósito de reconocer a este sector de la población y promover la defensa y protección de sus derechos.

En este contexto, el Colegio de Psicólogos del Perú – Consejo Directivo Regional I Lima y Callao participó en una jornada conmemorativa orientada a reconocer el valor y la contribución de las personas adultas mayores a la sociedad.

En representación del ámbito de la Psicología, participó el Ps. Andy Pacherrez Arrunategui, presidente del Comité de Psicogerontología, quien reafirmó el compromiso institucional con la promoción de una vejez activa, saludable y digna.

Una población que representa una parte importante del país

La conmemoración adquiere especial relevancia ante el crecimiento progresivo de la población adulta mayor en el Perú.

De acuerdo con las últimas cifras oficiales disponibles del INEI, para 2024 se estimaba que 4 millones 747 mil 803 personas de 60 años o más residían en el país, equivalentes al 13,9 % de la población nacional. Del total, el 52,5 % correspondía a mujeres y el 47,5 % a hombres.

Los datos también muestran que el envejecimiento no constituye una realidad homogénea. Dentro de este grupo existen personas que continúan trabajando, participando activamente en sus comunidades, desarrollando emprendimientos, transmitiendo conocimientos y desempeñando diferentes roles familiares y sociales.

Por ello, las políticas y acciones dirigidas a esta población buscan superar una visión que relacione la vejez únicamente con dependencia o enfermedad.

La salud mental también es parte del envejecimiento saludable

Uno de los aspectos fundamentales destacados durante las actividades relacionadas con esta fecha es la importancia de atender el bienestar psicológico de las personas mayores.

El Ministerio de Salud ha señalado que el cuidado de la salud mental durante esta etapa debe complementarse con actividades físicas, cognitivas y sociales, debido a su contribución al bienestar y a la reducción de riesgos asociados a problemas físicos y mentales.

Desde la Psicología, la intervención psicogerontológica puede contribuir al acompañamiento de diferentes procesos propios del envejecimiento, como la adaptación a cambios en las dinámicas familiares, la jubilación, la pérdida de seres queridos, la modificación de roles sociales y la necesidad de mantener vínculos y proyectos personales.

El objetivo no es únicamente atender dificultades cuando aparecen, sino también promover recursos psicológicos y sociales que permitan a las personas continuar desarrollándose durante esta etapa de la vida.

Envejecer no significa dejar de participar

El concepto de envejecimiento activo y saludable plantea precisamente una visión más amplia de la vejez.

El reglamento de la Ley N.° 30490 lo relaciona con la optimización de oportunidades de bienestar físico, mental y social, así como con la posibilidad de que las personas mayores continúen participando en actividades sociales, culturales, económicas, políticas y comunitarias.

Esta perspectiva también se encuentra presente en las políticas públicas actuales.

Para 2026, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables impulsa el reconocimiento “Mayores con historia y protagonistas del futuro”, una iniciativa que busca visibilizar las trayectorias, experiencias y aportes de las personas adultas mayores y promover una imagen positiva del envejecimiento.

La iniciativa parte de una premisa importante: las personas mayores no son únicamente receptoras de servicios, sino también titulares de derechos y actores capaces de continuar contribuyendo al desarrollo social, cultural y comunitario.

Derechos, autonomía y buen trato

La Ley N.° 30490, Ley de la Persona Adulta Mayor, establece un marco destinado a garantizar sus derechos, mejorar su calidad de vida y favorecer su integración en el desarrollo social, económico, político y cultural del país.

Esto implica que la atención a las personas mayores debe considerar aspectos como la autonomía, la participación, la protección frente a la violencia y discriminación, el acceso a servicios y el respeto por sus decisiones.

El MIMP también ha señalado que uno de los desafíos consiste en combatir los estereotipos relacionados con la edad y promover una sociedad que reconozca la experiencia y los conocimientos acumulados durante toda una vida.

En este escenario, la Psicología tiene un papel relevante para contribuir a modificar percepciones negativas sobre la vejez y promover relaciones intergeneracionales basadas en el respeto y la valoración de las personas.

La importancia de mantener vínculos sociales

El bienestar durante la vejez no depende únicamente de las condiciones físicas. La posibilidad de mantener relaciones familiares, amistades, actividades recreativas y espacios de participación puede tener un importante impacto en la calidad de vida.

El Minsa ha desarrollado actividades de promoción de la salud dirigidas a personas mayores que incorporan dinámicas físicas, educativas, recreativas y de estimulación cognitiva. En 2025, por ejemplo, la campaña “Envejecimiento saludable, protegidos y felices” buscó promover precisamente una vida activa y participativa.

Estos enfoques coinciden con la necesidad de entender el envejecimiento desde una perspectiva integral, en la que la salud física y mental estén acompañadas por oportunidades de participación y desarrollo personal.

Un desafío para la Psicología peruana

El crecimiento de la población adulta mayor también representa un desafío para los profesionales de la salud y, particularmente, para quienes trabajan desde la Psicología.

La atención psicogerontológica requiere comprender las características particulares de esta etapa y evitar enfoques que reduzcan a la persona a un diagnóstico, una enfermedad o una condición de dependencia.

La intervención profesional puede abarcar la promoción de la autonomía, prevención de problemas de salud mental, fortalecimiento de redes de apoyo, estimulación cognitiva, acompañamiento emocional y orientación a familiares y cuidadores, siempre considerando las necesidades individuales de cada persona.

Por ello, la especialización y actualización de los profesionales que trabajan con población adulta mayor adquieren una importancia creciente.

CDR I Lima y Callao: compromiso con una vejez digna

La participación del Ps. Andy Pacherrez Arrunategui, presidente del Comité de Psicogerontología del CDR I Lima y Callao, permitió visibilizar el aporte de la Psicología en una fecha dedicada a reconocer a millones de peruanos que forman parte de esta etapa de vida.

La presencia institucional reafirma la importancia de continuar generando espacios de sensibilización, orientación y acompañamiento que permitan fortalecer el bienestar psicológico y social de las personas adultas mayores.

El desafío consiste en avanzar hacia una sociedad donde envejecer no implique perder oportunidades ni derechos, sino continuar participando, aprendiendo, aportando y construyendo nuevos proyectos.

En el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, el mensaje desde la Psicología es claro: promover una vejez saludable no significa únicamente agregar años a la vida, sino contribuir a que esos años puedan vivirse con dignidad, autonomía, bienestar emocional, vínculos sociales y participación activa en la comunidad.

Desde el Colegio de Psicólogos del Perú – Consejo Directivo Regional I Lima y Callao, se reafirma así el compromiso de seguir promoviendo una Psicología que acompañe todas las etapas del desarrollo humano y contribuya a construir una sociedad que valore, respete y proteja a sus personas adultas mayores.