El Consejo Directivo Regional – I Lima y Callao del Colegio de Psicólogos del Perú desarrolló la Jornada de Actualización Profesional, dirigida a las licenciadas y licenciados en Psicología que forman parte del proceso de colegiatura correspondiente al mes de agosto.
La actividad constituyó un espacio de preparación y reflexión previo a la incorporación de los nuevos profesionales a la orden, permitiéndoles reforzar conocimientos relacionados con las responsabilidades que acompañan el ejercicio de la Psicología y con los principios que deben orientar su desempeño profesional.
Durante la jornada se abordaron aspectos vinculados con la ética profesional, las competencias del psicólogo y el compromiso social de la profesión, elementos fundamentales para quienes se encuentran próximos a iniciar formalmente su ejercicio profesional.
La colegiatura representa un paso importante en la trayectoria de los profesionales de Psicología. De acuerdo con el marco legal que regula la profesión, la colegiación y la habilitación profesional constituyen requisitos indispensables para ejercer como psicólogo en el Perú. Asimismo, entre las atribuciones del Colegio se encuentra la actualización, difusión y aplicación del Código de Ética y Deontología, así como la vigilancia de su cumplimiento.
Ética y responsabilidad como pilares del ejercicio profesional
Uno de los principales ejes de la jornada fue la importancia de asumir la Psicología desde una perspectiva ética y responsable. El ejercicio profesional implica trabajar directamente con personas, familias, comunidades y organizaciones, muchas veces en situaciones que pueden involucrar aspectos sensibles de la vida de quienes solicitan atención.
El Código de Ética y Deontología del Colegio de Psicólogos del Perú establece principios que orientan la actuación de los profesionales. Entre ellos destaca el cuidado competente, que implica procurar el bienestar de las personas, evitar causar daño y mantener estándares adecuados de preparación profesional. El documento también plantea la necesidad de una capacitación permanente frente a los avances científicos, tecnológicos y de gestión.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante para los nuevos colegiados, quienes comienzan una etapa profesional en la que deberán continuar actualizando sus conocimientos y desarrollando competencias de acuerdo con el campo en el que decidan desempeñarse.
La ética profesional no se limita al cumplimiento de normas, sino que constituye un componente fundamental de la relación que el psicólogo establece con las personas. El respeto por la dignidad, la autonomía y la integridad de quienes reciben servicios psicológicos forma parte de los principios que sustentan una práctica responsable.
La actualización permanente como parte de la profesión
La jornada también permitió destacar que la formación del psicólogo no concluye con la obtención del título universitario. La evolución de la investigación científica, las nuevas metodologías de evaluación e intervención y las transformaciones sociales hacen necesario mantener una preparación continua.
En ese sentido, la actualización profesional permite incorporar nuevos conocimientos y revisar las prácticas utilizadas en diferentes ámbitos de la Psicología. Esto resulta particularmente importante en áreas como la salud, educación, organizaciones, psicología social, ámbito jurídico y otros espacios de intervención.
El propio Código de Ética vigente establece la capacitación permanente como parte del principio de cuidado competente, reforzando la idea de que el desarrollo profesional constituye un proceso continuo.
Para los futuros colegiados, esta etapa representa por ello no solo la culminación de una formación universitaria, sino también el inicio de un proceso permanente de aprendizaje y especialización.
De la universidad al ejercicio profesional
La incorporación a la orden profesional supone también asumir nuevas responsabilidades. Los recién egresados deben conocer las disposiciones que regulan la profesión, reconocer los límites de sus competencias y desarrollar sus actividades respetando las normas éticas y legales correspondientes.
Este acompañamiento resulta especialmente importante durante los primeros años de ejercicio, cuando los profesionales comienzan a enfrentarse a situaciones concretas que requieren aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria.
El Colegio de Psicólogos del Perú cuenta con un marco legal que incluye la Ley de Creación de la institución, la Ley de Trabajo del Psicólogo y su reglamento, el Estatuto Nacional y el Código de Ética y Deontología, entre otras normas que regulan distintos aspectos de la profesión.
Conocer este marco permite que los nuevos profesionales tengan mayor claridad sobre sus derechos, responsabilidades y obligaciones como integrantes de la orden.
Una profesión con responsabilidad social
Otro de los aspectos que adquiere relevancia en este tipo de jornadas es la dimensión social de la Psicología. El trabajo del psicólogo no se limita al consultorio, sino que puede desarrollarse en instituciones educativas, establecimientos de salud, empresas, entidades públicas, organizaciones sociales, centros comunitarios y diferentes espacios donde exista una necesidad relacionada con el comportamiento humano y el bienestar psicológico.
Esta diversidad de campos exige profesionales capaces de adaptarse a diferentes contextos sin perder de vista los principios que orientan la profesión.
La responsabilidad social también implica comprender que las intervenciones psicológicas pueden tener un impacto significativo en la vida de las personas. Por ello, la preparación técnica debe estar acompañada de sensibilidad, respeto y compromiso con los derechos humanos.
El acompañamiento del CDR – I Lima y Callao
La realización de la Jornada de Actualización Profesional forma parte de las acciones mediante las cuales el CDR – I Lima y Callao busca acompañar a los profesionales durante su incorporación a la comunidad psicológica.
La institución cuenta además con servicios orientados a los profesionales, entre ellos información sobre colegiatura, verificación de habilitación, capacitaciones y otros trámites vinculados con el ejercicio profesional.
Este acompañamiento permite que la incorporación a la orden no sea entendida únicamente como un procedimiento administrativo, sino como el inicio de una relación institucional que puede continuar durante las diferentes etapas de la trayectoria profesional.
Para quienes participaron en la jornada correspondiente al proceso de colegiatura de agosto, el encuentro representó una oportunidad para fortalecer conocimientos y reflexionar sobre el compromiso que asumirán al incorporarse formalmente al Colegio de Psicólogos del Perú.
La actividad también permitió generar un espacio de intercambio entre profesionales que se encuentran próximos a iniciar una nueva etapa de sus carreras, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia a la comunidad psicológica.
Un nuevo comienzo profesional
La colegiatura marca un momento trascendental para quienes culminaron su formación universitaria y están preparados para comenzar a ejercer la Psicología. Sin embargo, este paso también implica asumir el compromiso de continuar aprendiendo y actuar siempre dentro de los principios científicos, éticos y legales de la profesión.
La Jornada de Actualización Profesional buscó precisamente preparar a los futuros colegiados para esta nueva etapa, brindándoles herramientas que les permitan comprender mejor las responsabilidades asociadas a su incorporación a la orden.
Desde el Consejo Directivo Regional – I Lima y Callao, se destacó la participación de las licenciadas y licenciados que formaron parte de esta experiencia y se reafirmó el compromiso institucional de continuar promoviendo espacios de capacitación y actualización.
La jornada se convierte así en un punto de partida para una trayectoria profesional basada en la preparación permanente, la ética y el servicio a la sociedad.
Con estas acciones, el Colegio de Psicólogos del Perú – CDR I Lima y Callao continúa fortaleciendo el acompañamiento a las nuevas generaciones de profesionales y promoviendo una Psicología ejercida con conocimiento científico, responsabilidad, respeto por la dignidad humana y compromiso con la salud mental de la población.
